Mostrando entradas con la etiqueta SOSTENIBILIDAD DEL ESTADO DE BIENESTAR. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SOSTENIBILIDAD DEL ESTADO DE BIENESTAR. Mostrar todas las entradas

jueves, 13 de mayo de 2010

REPORTAJE: La sostenibilidad del Estado de bienestar 5. PENSIONES. EL MODELO ALEMÁN .- Alemania dio el paso antes de la crisis

CDU y SPD elevaron la edad de jubilación a los 67 años hace tres ejercicios
JUAN GÓMEZ -
Berlín - 13/05/2010

Especial: la sostenibilidad del Estado de bienestar : Opina del sistema de pensiones Mientras España debate sin prisa la reforma del sistema de pensiones ante una población que envejece, Alemania lideró el cambio mucho antes de la crisis. Hace una década, el socialdemócrata Schröder favoreció los planes privados y la gran coalición de Merkel aprobó cambios en el sistema antes de la recesión

La población europea envejece. La esperanza de vida aumenta. Y el número de personas en edad de trabajar para sostener las pensiones, el que probablemente es el mayor pilar del Estado de bienestar europeo, disminuye. Esta ecuación ha llevado a los Gobiernos de casi toda Europa a reformar sus sistemas de pensiones. Italia, Francia, Portugal o Suecia han emprendido cambios que buscan limitar la jubilación anticipada y retrasar la edad real de jubilación. También Alemania lo ha hecho. El país en donde hace ya más de un siglo nació el estado de bienestar tuvo que actuar mucho antes de la crisis: Schröder impulsó las pensiones privadas y Merkel, forzada por una Seguridad Social en números rojos, retrasó la edad de jubilación.


El necesario acuerdo sobre pensiones

Alemania
A FONDO
Capital: Berlín. Gobierno: República Federal. Población: 82,369,552 (est. 2008)

Los cambios ya comenzaron con Schröder hace casi una década

ESPECIAL: El futuro del Estado de Bienestar
La coalición entre democristianos (CDU) y socialdemócratas (SPD) que presidía Angela Merkel aprobó en 2007 la reforma del sistema alemán de pensiones que se conoce por su aspecto más llamativo y que recuerda mucho la propuesta del Gobierno español al Pacto de Toledo: la jubilación a los 67. A partir de 2012, los nacidos después de 1947 accederán a la jubilación más tarde que sus mayores. El aplazamiento gradual culmina en 2031. Serán excepción los que hayan cotizado por más de 45 años como trabajadores en activo.

La Seguridad Social perdía dinero, pero este tipo de reformas casi nunca encuentran el respaldo popular. El descontento entre la población alemana ha sido masivo, sobre todo entre los votantes socialdemócratas. Todavía en octubre, dos años después de aprobada la reforma, una encuesta de la televisión pública señalaba que el 73% de los alemanes quiere que el SPD se retracte de su apoyo inicial a la medida. Y unos meses antes, en verano, el 44% de los encuestados se dijeron partidarios de su suspensión definitiva.

La politóloga berlinesa Barbara Riedmüller apunta que con los cambios "se amplió el grupo de los que cobran menos que nunca". "Además, los que no encuentran trabajo ven cómo sus pensiones encogen con cada mes de paro, se ha cambiado la fórmula de cálculo", añade.

Pero los cambios en el sistema de pensiones alemán ya habían comenzado con el Gobierno del socialdemócrata Gerhard Schröder. El antiguo canciller favoreció el desarrollo de los seguros privados mediante ventajas fiscales. Desde 1957, el Estado alemán garantizaba que los jubilados tuvieran ingresos suficientes gracias a las pensiones públicas. En 2001, se dio marcha atrás. Y las llamadas pensiones Riester que combinan el seguro público y el privado trató de compensarlo.

Para Riedmüller, la medida de Schröder dejaba fuera a quienes no pueden pagarse un fondo de pensiones complementario. Pero también admite que gracias a esta medida "la reforma tuvo un reflejo positivo en las cajas públicas".

Los alemanes recuerdan la reforma de las pensiones de 1957 como uno de los pilares de la "economía social de mercado" que acompañó al milagro económico de la posguerra. El democristiano Konrad Adenauer acabó con la disparidad entre el crecimiento de los salarios propiciado por el boom y las bajas pensiones. De un plumazo, subieron una media del 60%. Se implantó el llamado contrato generacional. Los trabajadores en activo asumen el coste de las pensiones con la perspectiva de que la generación siguiente pagaría las suyas.

Con la crisis de los setenta llegaron los primeros recortes. Las pensiones se convirtieron en un permanente calvario político. La práctica congelación de los pagos entre 1978 y 1981 desató protestas contra el socialdemócrata Helmut Schmidt. El crecimiento del paro y la caída de la natalidad agravaron la situación en los años siguientes. Al democristiano Helmut Kohl lo acusaron de pagar la Unificación de Alemania con el dinero de las cajas de pensiones públicas. Su ministro de Trabajo Norbert Blum echó mano de la tijera y anunció a bombo y platillo que "las pensiones están garantizadas". Es una de esas frases históricas que se recuerdan con sarcasmo.

viernes, 30 de abril de 2010

REPORTAJE: La sostenibilidad del Estado de Bienestar 3. EDUCACIÓN. LA SOBRECUALIFICACIÓN DE LOS UNIVERSITARIOS

Licenciados más orientados al empleo
La oferta de personal formado no cuadra con la demanda del mercado de trabajo
A. MARS - Madrid - 30/04/2010

Casi tres de cada 10 licenciados afirma que ocupa un empleo que requiere una calificación inferior a la que tiene, con lo que su 'premio' salarial es inferior a la media de la OCDE. Empresas y expertos piden carreras más orientadas a las necesidades de la economía y una empresa que cree empleo de más valor añadido
¿Sobran universitarios? El debate sobre el acceso al empleo y las condiciones de los españoles con carrera universitaria suscita toda una serie de mitos sobre los licenciados, pero las cifras son tozudas: las personas con estudios superiores tienen menos tasa de paro (con una tasa del 16%, entre los 25 y 29 años, frente al 33% de los que tiene Secundaria) y ganan más dinero que el resto.
Lo que sí ocurre es que casi tres de cada 10 licenciados ocupa puestos de trabajo para los que se siente más cualificado de lo necesario y el premio de tener una carrera -es decir, tener mejor sueldo- es inferior a la media de la OCDE. Según el último informe de este organismo, que agrupa a las principales economías del mundo, los datos medios de estos países indican que la población de entre 25 y 64 años con educación superior recibe unos ingresos un 52% más altos que la población con Secundaria, mientras que en España esta diferencia es del 32%.
"El aumento de titulados ha ido más rápido que el cambio de modelo productivo", apunta Florentino Felgueroso, profesor de Economía de la Universidad de Oviedo. El crecimiento de la población con estudios superiores, con la explosión de natalidad de los años setenta mediante, ha seguido un ritmo más intenso que la creación de empleos de alto valor añadido. "Hay un problema de adaptación entre oferta y demanda, pero para el cambio de modelo económico que se persigue dependemos de una nueva generación de personal formado", añade Felgueroso. El Gobierno recalca que en 2020 sólo el 15% del empleo no será cualificado.
La Fundación Universidad y Empresa receta "una mayor adaptación de los contenidos a las necesidades profesionales y una mejor orientación sobre el futuro laboral que les espera a los jóvenes que deben escoger carrera", en palabras del director gerente de la entidad, Fernando Martínez. Al mismo tiempo, "el empresario necesita orientación, algunos piden un ingeniero cuando en realidad no necesitan esa formación", añade. Y por eso tampoco la pagan.
El mercado laboral español requiere más personal con estudios medios y el sistema educativo alumbra más efectivos en sus extremos: un elevado fracaso escolar y una cifra elevada de licenciados.
El problema es cómo animar a los jóvenes a realizar estudios intermedios, ya que los licenciados siempre salen mejor parados en las estadísticas laborales que aquellos con estudios inferiores. El motivo es que una persona con una licenciatura tiene más posibilidades de lograr un empleo de administrativo que un auxiliar administrativo, porque el empresario "por el mismo precio" confía más en un licenciado, apunta Felgueroso. La receta que extiende la OCDE para España es un marco laboral que facilite la incorporación de los jóvenes al empleo estable.